Cuernavaca
con Cremosonic
29/09/06
A veces es demasiado fácil
concentrarse en la escena musical contenida en el DF. La arrogancia de la
capital generalmente viene de la mano con la ignorancia de lo que está
ocurriendo más allá de la megalópolis.
Incluso los horizontes de los más
ilustrados no van más allá de incluir tan sólo a las grandes ciudades como
Monterrey, Guadalajara o Tijuana.
Considerar a Cuernavaca como un
contribuyente fundamental de la nueva escena mexicana podría parecer poco
atractivo, sobretodo por ser una ciudad considerada un pueblo y estar más
asociada con albercas y fincas, que con el rock and roll.
De hecho, Cuernavaca ha
desarrollado una escena musical razonablemente fuerte dentro de los contextos
del rock y la electrónica. Tal vez la tendencia hacia el dance es ayudada por la
afluencia semanal de los “guerreros de fin de semana”, que buscan pasarla bien.
El
principal pilar de la escena es Cremosónic, un colectivo de artistas integrado
en 1998. Se concentra sobretodo en la música pero también incluye
la esencia de disciplinas relacionadas, como el diseño gráfico,
technologia,
la cinematografía y el performance.
El objetivo del colectivo es
proveer una plataforma de expresión para los artistas involucrados para que
promuevan su trabajo a nivel nacional e internacional. Esto incluye
representantes no sólo en Cuernavaca, sino también en el DF y Puebla, así como
en otros países de América Latina y más allá.
Desde el 2004, el sello ha tenido un nueva e impresionante
racha, lanzando 30 álbumes en formato mp3, a través de su sitio web:
www.cremosonic.com
Durante este increíblemente
prolífico periodo, han existido dos amplias compilaciones de nueva música
mexicana. “Antojitos Mexicanos Volúmenes 1 + 2”, no son sólo impresionantes dado
el rango de estilos de música incluidos, sino también por la perspicaz selección
de talento nuevo por parte de Alejandro “Aletz” González y Armando “Dosantos”
Ballinas.
El primer volumen fue lanzado en
el 2004 y contiene 38 canciones. El álbum es una excitante colección de estilos
musicales de bandas en una etapa de desarrollo muy diferentes entre sí. Es un
testamento de la visión y persistencia de Aletz por reunir a muchos artistas de
diversos sellos (y a aquellos no firmados), en una sola producción.
Con grupos como Jacuzzi, Sr.
Mandril, Quiero Club y Faca podría decirse que Cremosonic se encuentra más allá
de lo obvio en términos de predecir qué bandas contribuirán más a la escena
mexicana a futuro.
Dentro de este contexto, el
lanzamiento del segundo volumen de “Antojitos Mexicanos” en febrero del 2006,
podría ser considerada con un nuevo nivel de interés y respeto. Casa Wagner,
Album, Maniquí Lazer y Sielncios Incómodos están todos incluidos entre los 61
tracks; todas las bandas que habían estado retomando fuerza durante el año
pasado.
Una vez más el rango de estilos
dentro de la colección es inmensa y es un parte-aguas considerable de la calidad
de la música que está siendo producida en México por el momento; encapsulado por
la advertencia:
“Compilación / rock / electr+onica /
house / ambient / lounge / punk / fusión / ska / funk/ techno / drum & bass /
pop / cumbia”
Indudablemente Cremosonic merece ser expuesto por el papel que
juega al apoyar la nueva música mexicana, como lo menciona la propaganda del
primer volumen de Antojitos Mexicanos:
“una
analogía entre la riqueza y
variedad de los antojitos mexicanos y la diversidad de músicos (de diversos
géneros) en nuestro país.”
En especial con el complementario
segundo álbum en 2006, uno es provisto de un “festín descargable” de lo mejor de
que la escena independiente tiene que ofrecer.
traducido por
ana stephens
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