|
UN LANZAMIENTO INDIE INDEPENDIENTE1 noviembre 2006traducido por mercado negroLa semana pasada la Universidad Iberoamericana sostuvo durante tres días consecutivos la primera conferencia Latinoamericana de música popular, con diversidad de temas y discusiones. Una sesión consideraba que la definición del término “indie” era opuesto a referirse al término “independiente” al que estamos acostumbrados a utilizar en el contexto de la música popular. Después de un par de horas de un interesante debate, la conclusión a la que se llegó fue bastante confusa. El término “indie” fue usualmente aplicado a un particular estilo de música que significaba un sonido de guitarras pop muy metálico, a mediados de los ochenta. Sin embargo, éste término habría obviamente de evolucionar y difundirse a lo largo de n amplio rango de sonidos que bien podrían considerarse parte de la escena musical “indie”. A pesar de esto, a la palabra “Independiente” le fue otorgada una definición más robusta como un lanzamiento hecho por un sello que no tenía relación alguna con las grandes disqueras como Universal, Sony/BMG, Warner y EMI- que en conjunto concentran alrededor del 80% del mercado global de venta de CDs. La definición de un lanzamiento “independiente” era algo que definió a la época de finales de los setenta y principios de los ochenta con la proliferación de pequeños sellos “hágalo-usted-mismo”, como Factory y Creation de Inglaterra, que aparecieron para desafiar la hegemonía de los “4 grandes” de la industria. Sin embargo, en el complicado ambiente de la industria musical de principios del siglo 21 etiquetar a un lanzamiento como algo independiente es una tarea ligeramente más difícil de hacer. Un par de ejemplos de recientes lanzamientos dentro del contexto de la industria de la música mexicana, sobresalen por la complejidad en la que están envueltas. Uno de las más altas venta del 2006, la ha alcanzado Zoé con “Memo Rex”, material lanzado por Noiselab. Mucha de la prensa generada alrededor del disco, hablaba del regreso de Zoé a la música independiente, no obstante Sony y EMI Music aún retiene un gran interés en las actividades de la banda, lo que la descalificaría en términos de independencia. De hecho, Noiselab parece ser un muy pequeño sello con actitud de gran disquera. Su modelo de negocios implica diseño y producción de casa, con gente de la talla del productor Phil Vinall (conocido por su trabajo con Placebo y Radiohead), quien recientemente trabajó con Zoé y Sub Division. No cabe duda que la experiencia técnica de Vinall, hace todo más fácil para una banda como Zoé, que necesita vender una buena cantidad de discos para cubrir los gastos asociados con un productor de tal renombre; en comparación con una banda como Sub División, que prefiere los callejones musicales a transitar por la gran carretera del rock. La restricción del diseño y la producción de la música en Noiselab y los asociados niveles de costos, además de los acuerdos a los que llegaron con EMI, serían por mucho, desafiantes para su posición como un “verdadero sello independiente”. Happy-Fi Records en Monterrey con su acercamiento a bandas “lo-fi” como La Live Band y Arizona parecía ser el epítome de un sonido “indie” generado a través de un colectivo de un sello independiente; pero, como se mencionó la semana pasada, un arreglo con EMI Music parece descalificar sus lanzamientos y distan de ser considerados “verdaderamente independientes”. Independencia en su forma más pura, debería de asociarse con una absoluta libertad creativa y una justa retribución al esfuerzo de los artistas. La reciente consolidación de alguno sellos originalmente independientes, bajo el control y arreglos de disqueras trasnacionales, como las expuestas anteriormente, ha hecho más difícil la identificación de música realmente independiente. Sin embargo, los avances tecnológicos en términos de producción y comunicación ha hecho posible generar y distribuir música independientemente de una manera mucho más factible que en el pasado. Seguramente un auténtico lanzamiento independiente estos días debe de provenir de manera directa del grupo a los oídos del consumidos, sin la mediación que implica tener intermediarios de la industria musical. El reto recae en llegar al mayor número de personas sin el apoyo del marketing y el acceso preferencial de los medios masivos de comunicación, que los grandes sellos pueden proveer.
|
| ||||||||||||||||||||